INCUNA selecciona 3 Fotos de Fernando Conde

Tres fotografías del colaborador de OVEP, el fotógrafo  Fernando Conde,  fueron finalistas en el X certamen fotográfico de patrimonio marítimo de INCUNA, www.incuna.es , que realizan de forma paralela a la organización de las jornadas Internacionales sobre Patrimonio Industrial. Han sido seleccionadas para ser expuestas en la sala de exposiciones de la autoridad portuaria de Gijón y permancerán durante un año. Las tres fotos hacen referencia a Galicia, y a Vigo en particular, y tienen relación con las iniciativas que tenéis en Outrovigo sobre recuperación del patrimonio industrial:
Fotos de la exposición:
Fer 2 Fer 3 

X Certamen Internacional de Fotografía.

“Patrimonio Marítimo, Fluvial y Pesquero”

Título genérico de la obra fotográfica presentada:

Encuentros y desencuentros en el litoral gallego

Foto 1

El museo del mar, situado en Vigo, en la antigua conservera decimonónica, posteriormente abandonada y luego reconvertida en matadero en los noventa;  es para mí un buen ejemplo de recuperación de espacios industriales costeros que por medio de una arquitectura industrial lógica, sencilla y bella en las formas consiguió recuperar para la gente este espacio de naves industriales integrándolo en el paisaje de la costa viguesa, en donde la ciudad se acaba y empieza la línea de playas.

 

Foto 2

A lo largo de la costa de la ciudad de Vigo emergieron numerosos astilleros que hicieron de la construcción naval  un referente mundial , y que fueron determinantes en el desarrollo y crecimiento de la ciudad a lo largo del siglo pasado, viviendo épocas de esplendor y duras épocas de reconversión como la actual. Actualmente solo los grandes astilleros sobreviven, pero a lo largo de la costa podemos encontrar zonas  semi abandonadas en las que otrora hubo una intensa actividad naval industrial.

 

Foto 3

Las mariscadoras son las sirenas de las rías baixas, caminando por los arenales de las rías con marea baja, se pasan horas con su rastrillo y cubos, agachándose para rastrillar la arena en busca de almejas y otros moluscos. Es éste un trabajo que sigue siendo muy duro pese al cambio de los tiempos, y que tradicionalmente han desempeñado las mujeres del mar. Empiezan con las primera marea de la mañana y desempeñan el marisqueo a pie durante horas con el objetivo de hacer una buena “recolleita” para vender en la lonja.